
Ya tengo las flechas que nos guiarán, al menos para nuestras mochilas. De aquí a menos de un mes, si todo sale como está planeado, de nuevo, volveremos hacer el Cámino y así nuestra promesa de volver, tomará forma.
Teníamos que hacerlo. Es mucho más que un viaje. Es un encuentro, de voces, silencios, andares, polvo, cansancio, rehabilitación, sonrisas, sueño, sueños, cansancio, amistad, complicidad, momentos únicos, seguro que mucho más.
Nuestro Camino.